Casas de retiro para personas mayores: espacios vulnerables a la COVID-19

CDMX a 28 de Agosto de 2020.- Cualquier persona puede enfermar de COVID, sin embargo, según los datos del Instituto Nacional de Salud Pública, las personas mayores son mucho más susceptibles a enfermar gravemente y morir por esta causa, particularmente aquellas que viven con enfermedades crónicas como diabetes, cáncer, hipertensión o afecciones pulmonares.

 

Frente a la pandemia, el sistema de salud mexicano articula una respuesta en la que participan instituciones especializadas en los grupos poblacionales de mayor riesgo. Este es el caso de las acciones que desde marzo de este año realiza el Instituto Nacional de Geriatría (INGer) para atender a las personas mayores frente a la COVID-19.

 

Para el doctor Luis Miguel Gutiérrez Robledo, director general del INGer, las decisiones sobre la salud de las personas mayores deben llevarse a cabo tomando en cuenta sus particularidades. Por lo que se ha puesto en marcha un proyecto sobre residencias de retiro para personas mayores, el cual integra elementos como la generación de recomendaciones y su difusión, la capacitación y el desarrollo de un Registro Nacional de Casas de Retiro para establecer la evaluación de riesgo de contagio por la COVID-19 dentro de estos espacios, los cuales, según los datos, han estado en el foco de la atención por concentrar entre el 30% y 60% del total de las muertes por la COVID-19 en Europa y Estados Unidos, cifras que podrían aumentar porque las casas de retiro no cuentan con un sistema de vigilancia epidemiológica que reporte las muertes por esta causa.

 

Respecto al registro nacional, Gutiérrez Robledo explicó que no existe una legislación ni regulaciones para las casas de retiro, las cuales, se encuentran coordinadas por el Sector Social y al margen de las instituciones de salud, lo que las sitúa en una posición de falta de rectoría en temas de salud y, por tanto, sin una respuesta adecuada a la pandemia; situación que no solo ocurre en México sino en todo el mundo. 

 

El director del INGER reitera que la situación es compleja, ya que de las casi 700 casas de retiro que se tienen identificadas en todo el país, únicamente dos cuentan con medidas adecuadas de prevención para el contagio del virus SARS-CoV-2. Por otra parte señaló que identificar el cuadro clínico del COVID entre los adultos mayores tiene grandes retos, pues no siempre se manifiestan los síntomas clásicos como dolor de garganta y fiebre. Además, hasta ahora se sabe que la mayor parte de los contagios llegan a través de los trabajadores y, en mejor proporción, a través de los familiares de las personas mayores que habitan las residencias. 

 

Finalmente, como parte de la capacitación en este tema, junto con el Instituto Mexicano del Seguro Social Fuentes (IMSS), el INGer desarrolló un curso masivo virtual la COVID-19 y residencias de personas mayores, cuyos objetivos incluyen la identificación de acciones de prevención y control de esta enfermedad para evitar contagios y su propagación dentro de las residencias.

 

Información tomada del portal del gobierno de la CDMX.

 

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